¿Quienes Somos?

Los SALESIANOS DE DON BOSCO (SDB), acogiendo la invitación que el Señor nos ha hecho, procuramos ser signos y portadores del amor de Dios a los jóvenes especialmente a los más pobres.

Creemos que nuestra Congregación no es sólo fruto de una idea humana, sino de la iniciativa de Dios, que para salvar a los jóvenes  suscitó en la Iglesia a san Juan Bosco, formando en él un corazón de Padre y Maestro.

Salesianos de Don Bosco

Los Salesianos de Don Bosco prolongamos la misión de nuestro fundador. Como él nos ponemos al servicio de los jóvenes con el estilo del Buen Pastor, generando con ellos relaciones de afecto y de confianza, acompañándolos por los caminos de la vida para llevarlos al encuentro de Cristo. Buscamos su salvación y su promoción humana, queriendo hacer de ellos “buenos cristianos y honestos ciudadanos”.

Vivir y trabajar juntos es para nosotros una exigencia fundamental y un camino seguro para realizar nuestra vocación.

Vivimos en comunidades desde las que nos dedicamos a “educar evangelizando y evangelizar educando”.

Actualmente somos unos 17.000 salesianos, repartidos por los cinco continentes. Realizamos nuestra misión en Escuelas y Centros Superiores de educación, Parroquias y Santuarios, Obras para jóvenes en riesgo social, Oratorios y Centros Juveniles, Centros de Comunicación Social y en el Movimiento Juvenil Salesiano.

San Juan Bosco

Juan Bosco nace en Italia el 16 de Agosto de 1815. Hijo de Francisco y Margarita, conoce la pobreza y la orfandad a muy temprana edad. Su padre muere cuando él tiene apenas dos años de vida. Desde entonces su madre, conocida cariñosamente como “Mamá Margarita”, asume el desafío de la educación de sus hijos. De ella aprende el valor del trabajo y el sentido de la fe.

A los nueve años tiene un sueño que lo marca para siempre: siente el llamado para ponerse al servicio de los jóvenes más pobres, abandonados y en peligro.

Es ordenado sacerdote a los 26 años el 5 de Junio de 1841. Desde entonces, y acompañado por san José Cafasso, conoce la triste realidad de los jóvenes en la cárcel de Turín y de los niños y adolescentes que habiendo emigrado   del   campo   a   la ciudad llegaron a convertirse en mano de obra barata.

Decide entonces “salvar a los jóvenes”.

El 8 de Diciembre de 1841 se encuentra con Bartolomé Garelli, el joven con el que comienza la misión salesiana.